Accesorios para una entrevista: los que no estorban
El único conjunto de este sitio donde el objetivo es que los accesorios no se recuerden.
Se construye sobre: Lo que sea la sastrería: un traje, americana y pantalón, un vestido recto.
Todo lo demás en este sitio va de que te vean. Esto no. En una entrevista los accesorios tienen un solo trabajo, que es señalar que sabes vestirte, y después dejar de generar información.
Eso lleva a un número pequeño de cosas discretas y buenas. Un par de pendientes pequeños. Un reloj. Un bolso donde quepa una carpeta sin ser una mochila. Nada de pulseras apiladas, porque suenan sobre una mesa y serás consciente de ello. Nada que oscile o haya que recolocar, porque llevarse la mano al collar se lee como nervios lo sea o no.
El bolso es lo que de verdad importa aquí y es lo que la gente falla, llegando con un tote que no se sostiene y una carpeta doblándose dentro. Un bolso estructurado de asa corta que se apoye plano en el suelo junto a una silla hace algo concreto por cómo entras y, a diferencia de todo lo demás de esta lista, sigue siendo útil después.
El perfume, ya que es el accesorio que nadie cuenta: nada, o casi nada. Las salas de entrevista son pequeñas.